Escalones largos
¿Alguna vez os ha tocado utilizar esos escalones que dan acceso a garajes subterráneos?
No me refiero a escalones normales, sino a aquellos que están a medio camino entre una escalera y una rampa… (ya veo que vas imaginándolos)
Pues bien, en esta semana me ha tocado utilizar varios y en varias ocasiones.
Sonará a tonto (y seguro que es tonto) pero me ha estado rondando la cabeza, durante días y días, la misma pregunta: ¿Cual es el mejor método de subir o bajar esos laaaaargos peldaños?
En una escalera normal cada paso equivale, habitualmente, a un peldaño; así el desnivel y la cadencia de los pasos nos parece adecuado, pero ¿cómo deben utilizarse esas otras de las que hablábamos antes?
En éstas (las raras) un paso normal es poco para cada peldaño, pero dos son demasiado, por lo que nos vemos dando zancadas imposibles, o caminando cual muñecas de esas que dan pasitos cortos y torpes porque no doblan las rodillas.
¿Qué será lo correcto?
No solo físicamente (porque a lo mejor perjudica la espalda hacerlo mal) sino socialmente.
Si alguien nos acompaña y damos un sólo paso por escalón, le dejaremos atrás si él, o ella, usa el método contrario, y viceversa.
A lo mejor alguno de vosotros ha tenido la misma inquietud (o tontería) y se atreve a ayudarme, porque yo sigo sin haber llegado a ninguna conclusión.




Claro que te comprendo. Cada día en clase desde hace cuatro años tengo que sufrir los escalones largos. Y qué duros aquellos primeros días de carrera en los que llegaba tarde… ¿qué hacer? ¿Subir a pasos cortos y acabar con la paciencia del profesor, mientras más de cien personas te miran hasta que ocupas tu asiento? ¿O hacerlo con largas zancadas cual cigüeña?
Con el paso del tiempo, y basándome en el método de la observación, llegué a las siguientes conclusiones:
- Dejar pasar a la otra persona primero e imitar su ritmo.
- En el caso de que irremediablemente te toque ir primero… en fin, yo opto por las zancadas, los pasitos cortos acaban por ponerme nerviosa.
Ahora, eso sí, tras estas reflexiones (tanto la tuya, como la mía que, obviamente, no te ha aclarado nada), me temo que la próxima vez que te encuentres con unos escalones largos tardarás cinco minutos en decidir qué tipo de pasos escoger… Ya nos contarás
Soplidos,
Haizea
Escaleras de paso y medio