nov 212007
 

Versión 1. - Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.

Versión 1. - Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.


C

Cagarrecio
Noble linaje de tractoristas de determinado pueblo granaíno, uno de cuyos miembros ha llegado a la alcaldía de Graná, de la mano del PP. Puede usarse en plural.
Ejemplo: “Los Cagarrécioh sémoh asín

Caha
1.- Recipiente de cartón u otro material para guardar objetos.
2.- Entidad de crédito.(Vid. Lahenerá)
3.- Lugar donde se cobra lo adquirido en comercios.
Ejemplo: “Mi hermana trabaha en la caha der Carrefúh

Calamón
Véase calamonazo

Calamonazo
Golpe dado en la cabeza.
Ejemplo: “S’ha caío asín patrás y s’ha dao un calamonazo dercopón.”

Cazo
Suceso o hecho noticioso.
Ejemplo: “¿Cómo que no has oío ná der cazo der Saidín?”.

Cesto
Ordinal inmediatamente posterior al quinto.
Ejemplo: “¿Ónde m’has dicho que vives, en er quinto o en er cesto?”.

Chavea
Típico niñato granaíno. Generalmente, se identifica con el chaval de unos 16 o 17 años, rapado, con mechas y pendientes, sobre una mierda moto repintada y ruidosa y suele acompañarle de paquete una niñata, prototipo de cajera del Carrefour, maquillada como un zorrón, también denominada Yoli (vid). Nombres ya clásicos del chavea: Jonathan, Christian, Borja, Óliver, Jairo, etc.

¡Chah!
Interjección de gran valor expresivo que denota sorpresa, incredulidad o desagrado ante algo.
Ehemplo: “¡Chah! ¿Que la Chone s’ha liao con el Árvaro? ¡No me lo creo!”

Chispilla
Unidad de medida universal similar a la mihilla, aunque generalmente su valor es menor que el de ésta.

Chispitilla
Unidad de medida fraccionaria de chispilla. Su valor depende en cada caso de las circunstancias, aunque normalmente es bastante pequeño.
Ejemplo: “Vecina, que necesito una chispilla/chispitilla d’azúcah.”

Cohelaos
Nombre genérico de los establecimientos de alimentos congelados o de las secciones correspondientes de los grandes almacenes.
Ejemplo: “Espérame en la caha, que ya sólo me quea que comprar los cohelaos.”

Colleho
De aspecto agradable y novedoso, especialmente aplicado a niños.
Ehemplo: “Cuchi que colleho traes hoy ar shiquillo“.

Collehura
Cualidad de colleho.
Ehemplo: “¡Que collehura de vestío l’has puesto a la Yoli!”.

Conticoneso
Expresión que se coloca antes de enunciar una frase de advertencia, precaución o consejo.
Ejemplo: “No llueve, pero conticoneso llévate er paraguas”.

Contri (que) máh
Conjunción netamente granaína equivalente a “cuanto más…”
Ehemplo: “Contri máh gatos, máh ratones”.

Cuanti (que) máh
Véase Contri máh.
Ejemplo: “Cuanti que máh me lo dicen, menos me lo creo, óyeh“.

Cuchi
Sinónimo granaíno de caramba.
Ejemplo: “Cuchi er tío”.

Curcursilla
Parte baja de la columna o coxis del granaino medio.
Ejemplos: “La Vihen, ¡que daño me he hecho en la curcusilla!” - (En el ambulatorio) “Que me recete unas pastillas pa’ mi mae, que está en un ay, to la esparda y la curcusilla“.

nov 202007
 

Versión 1. - Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.

Versión 1. - Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.


A

Achantar (pr. achantáh)
Confundir o humillar verbalmente a alguien.
Ejemplo: “Me dió una panzá de vóceh y me quedé achantao, ¿hábeh?”.

Achantón
Persona que confunde, humilla o ataca verbalmente a los demás, que los achanta.
Ejemplo: “Ten cuidao con Pepe, que eh un achantón.”

Acohoná / Acohonao (pr. acohoná / acohonao)
Palabrejo granaíno empleado para denotar una situación de tremendo pánico.
Ejemplo: “Cuando vi la cuenta me quedé acohonao.”

Ahelico (pr. áhelico)
Niño pequeño, criatura que mueve a compasión o ternura.
Ejemplo: “¿Qué se le ha muerto la mae? ¡Áhelico!”

Aléhia
Reacción irritativa del organismo ante ciertos agentes externos tales como polvo, polen, ácaros, etc.
Ejemplo: “Mi niño ehtá que z’ahoga con la polla la aléhia, el áhelico.”

Anda que no
Locución adverbial afirmativa.
Ejemplo: ¿Tú no créeh que la Yoli es máh sospechosa que un hitano haciendo fútin? - Anda que no.
Nota: Compárese con la locución ¡Sí, la polla!, que paradójicamente tiene valor negativo.

Andemíhmo
Locución adverbial pronominal que significa “en el mismo lugar”.
Ejemplo: ¿Dónde nos vamos a ver, digo la polla?, ¡Pues andemíhmo que el otro día!.

Apollardao
Insulto inofensivo que describe a un sujeto “agilipollao“, “atontao” o que “está en Babia”.
Ejemplo: “¡Niño! que ehtáh apollardao.”

Arbañíh
Operario de la construcción muy versado en decir borderías a toda mujer que pase por debajo del andamio, del tipo: “Loli Mari, Loli Mari, ¿te llevo er culo hasta la ehquina?”.

Armóniga / armóndiga
Albóndiga.
Ejemplo: “Que pechá armónigas me pegao hoy, ¿hábeh?”.

Arregostao
Concepto al que tiende el granaíno de manera inconsciente. Acostumbrado o habituado a algo.
Ejemplo: “¿Ahora que m’arregostao a la buena vida, me llámah pa trabajáh?”

Asín
De esta manera, de este modo.
Ejemplo: “Yo es que lo quiero asín y no como tú digas… ¡Digo la polla!”

B

Buhero
Incisión o hendidura de forma generalmente redondeada que se produce en algunas superficies. Cuando tiene lugar en el suelo o en el pan se le suele llamar joyo.
Ejemplos: “No véah er buhero que m’a salío en er saquito” – “S’abierto en la carretera un buhero dercopón“.

Bute
Hombre del saco granaíno. Personaje siniestro perteneciente al imaginario colectivo.
Ejemplo: “¡Ay, ay, que viene el Bute!”

nov 202007
 

Un dizionario der copón,
obra máhzima de la lehzicografía locáh.

Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.

Versión 1.0 - Con ehemploh de uzo en zu propio contehto.

¿Cansado de no entender a sus amigos granaínos?
¿Fascinado por tan maravillosa lengua?

¡No se preocupe, porque con el nuevo curso de granaíno que presentamos, usted también puede hablar y aprender granaíno!

Notas previas:
En las palabras acabadas en ‘S‘, y las agudas acabadas en ‘R‘, estas consonantes se convierten en un sonido casi mudo, algo así como un jadeo suave del tipo: ¡ahhh!.
Por ejemplo, la palabra comer pasaría a prununciarse coméhvamos a comer sería vámoh a coméh.

Con respecto a la letra ‘S‘, cuando está en medio de una palabra, existen diversos modos de interactuación, aunque no hay una regla gramatical que permita distinguir cada caso.
En algunos de estos casos se pronuncia como acabamos de describir en el párafo anterior, por ejemplo: ésta pasaría a ser éhta, y en otros pasa a ser como una ‘Z‘, por ejemplo: esa será éza.
En muchas de las palabras que empiezan con la letra ‘S‘ se pronuncia de este modo; ejemplos: servir sería zervíh.

Los artículos también tienen tratamiento especial, así el y del pasarían a ser er y der respectivamente.

No existe el granaíno escrito, por lo que los acentos en las palabras se indican sólo para tener en cuenta la pronunciación adecuada.

Este diccionario recoge las entradas propias del granaíno, a las que habrá que añadir la pronunciación específica de las palabras en castellano que se marcarán en curziva denotando así que se trata de vocablos traducíoh para dar sonoridad a la frase.

sep 032006
 

Original de: Antonio Machado

I

¡Viejos olivos sedientos
bajo el claro sol del día,
olivares polvorientos
del campo de Andalucía!

¡El campo andaluz, peinado
por el sol canicular,
de loma en loma rayado
de olvidar y de olvidar!

Son las tierras
soleadas,
anchas lomas, lueñes sierras
de olivares recamadas.

Mil senderos.
Con sus machos,
abrumados de capachos,
van gañanes y arrieros.

De la venta del camino
a la puerta, soplan vino
trabucaires bandoleros!

Olivares y olivares
de loma en loma prendidos
cual bordados alamares.

Olivares coloridos
de una tarde anaranjada;
olivares rebruñidos
bajo la luna argentada.

Olivares centellados
en las tardes cenicientas,
bajo los cielos preñados
de tormentas…

Olivares, Dios os dé
los eneros
de aguaceros,
los agostos de agua al pie,
los vientos primaverales
vuestras flores racimadas;
y las lluvias otoñales,
vuestras olivas moradas.

Olivar, por cien caminos,
tus olivitas irán
caminando a cien molinos.

Ya darán
trabajo en las alquerías
a gañanes y braceros,
¡oh buenas frentes sombrías
bajo los anchos sombreros!…

¡Olivar y olivareros,
bosque y raza,
campo y plaza
de los fieles al terruño
y al arado y al molino,
de los que muestran el puño
al destino,
los benditos labradores,
los bandidos caballeros,
los señores
devotos y matuteros…

Ciudades y caseríos
en la margen de los ríos,
en los pliegues de la sierra!…
Venga Dios a los hogares
y a las almas de esta tierra
de olivares y olivares!

II

A dos leguas de Ubeda, la Torre
de Pero Gil, bajo este sol de fuego, triste burgo de España.
El coche rueda entre grises olivos polvorientos.
Allá, el castillo heroico.
En la plaza, mendigos y chicuelos: una orgía de harapos…
Pasamos frente al atrio del convento de la Misericordia.
¡Los blancos muros, los cipreses negros!
¡Agria melancolía como asperón de hierro que raspa el corazón!
¡Amurallada piedad, erguida en este basurero!…
Esta casa de Dios, decid, hermanos, esta casa de Dios, ¿qué guarda dentro?
Y ese pálido joven, asombrado y atento, que parece mirarnos con la boca, será el loco del pueblo, de quien se dice: es Lucas, Blas o Ginés, el tonto que tenemos.
Seguimos. Olivares. Los olivos están en flor.
El carricoche lento, al paso de dos pencos matalones, camina hacia Peal.
Campos ubérrimos.
La tierra da lo suyo; el sol trabaja; el hombre es para el suelo: genera, siembra y labra y su fatiga unce la tierra al cielo.
Nosotros enturbiamos la fuente de la vida, el sol primero, con nuestros ojos tristes, con nuestro amargo rezo, con nuestra mano ociosa, con nuestro pensamiento —se engendra en el pecado, se vive en el dolor. ¡Dios está lejos!—
Esta piedad erguida sobre este burgo sórdido, sobre este basurero, esta casa de Dios, decid, ¡oh santoscañones de von Kluck, ¿qué guarda dentro?

jul 102006
 

Original de: Antonio Machado

Ya en los campos de Jaén,
amanece. Corre el tren
por sus brillantes rieles,
devorando matorrales,
alcaceles,
terraplenes, pedregales,
olivares, caseríos,
praderas y cardizales,
montes y valles sombríos.

Tras la turbia ventanilla,
pasa la devanadera
del campo de primavera.
La luz en el techo brilla
de mi vagón de tercera.
Entre nubarrones blancos,
oro y grana;
la niebla de la mañana
huyendo por los barrancos.

¡Este insomne sueño mío!
¡Este frío
de un amanecer en vela!…
Resonante,
jadeante,
marcha el tren. El campo vuela.

Enfrente de mí, un señor
sobre su manta dormido;
un fraile y un cazador
—el perro a sus pies tendido—.

Yo contemplo mi equipaje,
mi viejo saco de cuero;
y recuerdo otro viaje
hacia las tierras del Duero.

Otro viaje de ayer
por la tierra castellana
— ¡pinos del amanecer
entre Almazán y Quintana!—,
¡Y alegría
de un viajar en compañía!
¡Y la unión
que ha roto la muerte un día!
¡Mano fría
que aprietas mi corazón!

Tren, camina, silba, humea,
acarrea
tu ejército de vagones,
ajetrea
maletas y corazones.

Soledad,
sequedad.
Tan pobre me estoy quedando
que ya ni siquiera estoy
conmigo, ni sé si voy
conmigo a solas viajando.

may 122006
 

Original de: Luís Cernuda

Viajero

Viajero

¿Volver? Vuelva el que tenga, tras largos años, tras un largo viaje, cansancio del camino y la codicia de su tierra, su casa, sus amigos. Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas, sino seguir siempre adelante, disponible por siempre, mozo o viejo, sin hijo que te busque, como a Ulises, sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.

Sigue, sigue adelante y no regreses, fiel hasta el fin del camino y tu vida, no eches de menos un destino más fácil, tus pies sobre la tierra antes no hollada, tus ojos frente a lo antes nunca visto.

abr 062006
 

Original de: Ovidio

Ícaro

Ícaro

Cuando hubo dado el último retoque a su obra, el artesano balanceó su propio cuerno con ambas alas y, agitándolas, se suspendió en el aire; aleccionó también a su hijo diciéndole:

«Te advierto, Ícaro, que debes volar a media altura, para evitar que las olas recarguen tus alas si vas demasiado bajo, y que el calor las queme si demasiado alto; vuela entre mar y cielo. Te aconsejo que no mires al Boyero ni a la Hélice ni tampoco a la espada desnuda de Orión; ¡vuela detrás de mí!».

Mientras le da instrucciones de cómo debe volar, le acomoda las extrañas alas sobre los hombros. Durante la operación y las advertencias se humedecieron las mejillas del anciano y temblaron sus manos de padre; dio a su hijo besos que no volvería a dar, y elevándose con sus alas vuela delante, inquieto por su acompañante, como el ave que desde el encumbrado nido ha lanzado a los aires a su polluelo, y le alienta a seguirle y le instruye en el pernicioso arte y agita él mismo sus alas y se vuelve a mirar las de su hijo.

Algún pescador cuando capturaba peces con temblorosa caña, algún pastor apoyado en su báculo, o algún labrador en la estepa, los vio y se quedaron atónitos, y creyeron que eran dioses, puesto que podían surcar los cielos.

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